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lunes, 3 de diciembre de 2012

Frente en Defensa de Wirikuta expresa su posición ante suspensión judicial del decreto de la Reserva de la Biósfera


http://kaosenlared.net/media/k2/items/cache/3594c290fb76f42d1da9d6f5495d7a9a_XL.jpghttp://frenteendefensadewirikuta.org/
Ante los recursos jurídicos interpuestos en contra del procedimiento de decreto de la Reserva de la Biósfera de Wirikuta, mismos que han derivado en una suspensión dictada por el Juez Tercero de Distrito de la ciudad de San Luis Potosí, que obliga al Ejecutivo Federal a detener momentáneamente la emisión del Decreto.
Señalamos lo siguiente:
1. Los derechos de los campesinos y ejidatarios de la zona deben ser respetados y el Frente en Defensa de Wirikuta junto a las autoridades wixaritari que lo encabezan hemos hecho muchas gestiones ante la autoridad federal para que estos sean respetados a cabalidad y que la Reserva de la Biosfera contemplada para Wirikuta debe significar bienestar para los habitantes de la región y de las generaciones futuras.
2. Que los amparos interpuestos en contra del citado procedimiento están basados en una serie de argumentaciones falsas promovidas por el gobierno municipal de Catorce, junto con la empresa minera First Majestic Silver a través de una deshonesta campaña de desinformación, basada en mentiras deliberadas y sin ningún sustento.
3. Es falso que el decreto de la Reserva de la Biósfera este destinado a al despojo, destrucción y privación de las tierras ejidales
4. Es falso que sus terrenos ejidales vayan a ser expropiados para ser entregados al gobierno federal, estatal o la COFEMER.
5. Por el contrario la autoridad federal,  en buena medida por las gestiones de las autoridades wixárika, ha hecho los cambios al proyecto original necesarios para garantizar al mismo tiempo el progreso de los habitantes originarios y el cuidado de la ecología y la salud, seriamente amenazados por los proyectos mineros.
Denunciamos que lo que está detrás de esa campaña de desinformación el interés de las empresas mineras por explotar las riquezas minerales de esas tierras, destruyendo los importantes ecosistemas que constituye el territorio de Wirikuta y que promover la confrontación social es una estrategia usada recurrentemente por las empresas mineras.
Señalamos que las condiciones de pobreza y migración en Wirikuta son graves y son por el abandono en que se ha tenido a esas comunidades y ejidos campesinos por parte de las políticas de desarrollo impuestas en la región, que han apostado por fragmentar el territorio sagrado para entregarlo en forma de tierra barata, minerales, agua y biodiversidad al mejor postor, sin tomar siquiera en cuenta a las poblaciones que ocupan el territorio sea de manera agraria o ceremonial.
Ha quedado comprobada con el mayor rigor científico la inviabilidad de los grandes proyectos mineros que ambicionan las riquezas minerales existentes en el subsuelo de Wirikuta, así como de los proyectos agroindustriales pues ambas alternativas afectan los mantos acuíferos ya sobreexplotados, además de la grave contaminación, deforestación y erosión que han dejado los proyectos mineros desarrollados con anterioridad.
Reiteramos nuestras exigencias:
1. Que sea elevada la protección del Territorio ceremonial de Wirikuta a rango federal; saludando las medidas adoptadas para decretar la modalidad de Reserva de la Biósfera en una superficie de 191 mil hectáreas.
2. Que sea prohibida de manera definitiva la actividad minera en cualquiera de sus modalidades.
3. Que sean prohibidas las actividades agroindustriales.
4. Que la Reserva de la Biosfera debe respetar completamente tanto los derechos culturales de nuestro pueblo wixárika, como los de los habitantes de la región a mejores niveles de vida que los tan destructivos que ofrecen los intereses de la megaindustria.
Continuaremos con la lucha jurídica en todas las formas posibles, siempre de manera pacífica y partiendo de un respeto irrestricto a los pueblos campesinos que habitan Wirikuta, a sus derechos humanos y su territorio.
Nos mantendremos atentos a los acontecimientos en torno a las medidas adoptadas por el nuevo gobierno federal, así como el transcurrir de los procedimientos jurídicos.
ATENTAMENTE
A 30 DE NOVIEMBRE DE 2012
FRENTE EN DEFENSA DE WIRIKUTA TAMATSIMA WAHA’A

jueves, 20 de septiembre de 2012

El pueblo wixárika no será cómplice de las mineras


El acuerdo principal de la comunidad wixárika de San Sebastían Teponahuaxtlan es contundente: el rechazo tajante “a cualquier tipo de actividad minera, sea cual sea la modalidad o etapa de la misma”.
Gloria Muñoz Ramírez
Fotografía: Prometeo Lucero/desinformemonos.org
Mesa del Tirador, Jalisco. Encubiertos bajo cualquier identidad se internan en la sierra huichola, actúan como delincuentes, sin decir exactamente sus intenciones, y se dedican a recabar información, casi casa por casa, sobre los minerales que hay en el territorio de la comunidad  wixárika de San Sebastían Teponahuaxtlan y Tuxpan de Bolaños, perteneciente a los municipios de Mezquitic y Bolaños, en la mera frontera entre Jalisco y Nayarit.
Así llegan los empleados de las empresas mineras que pretenden instalarse en estos parajes. Son ellos el primer eslabón del trabajo sucio para empezar a marcar el terreno. El engaño o la compra de información abierta es su método para que los pobladores ancestrales de estas tierras les ofrezcan muestras y les indiquen rutas de exploración. Es por esto que en su asamblea trimestral, los mil 636 wixaritari concentrados en la localidad de Mesa del Tirador, acordaron “sancionar a miembros de la comunidad que promuevan o faciliten dichas incursiones mineras; conforme al propio sistema normativo y formas tradicionales de toma de decisiones”.
La amenaza minera es tan grave que la asamblea decidió que “en caso de reincidencia de estos actos”, los comuneros serás despojados de sus derechos agrarios de forma definitiva, es decir, se les retirará el predio que poseen.
El acuerdo principal es contundente: “La asamblea general de comuneros rechaza tajantemente cualquier tipo de actividad minera, se cual sea la modalidad o etapa de la misma”. Y a partir de este punto se desglosan los demás acuerdos.
La asamblea se realiza los días 7, 8 y 9 de septiembre y hasta aquí llegan pobladores de las 36 localidades que conforman San Sebastían Teponahuaxtlan. Se destaca la presencia de cientos de jóvenes que llegan en grupo o con sus familias y se instalan en los lugares destinados por los anfitriones.
Se trata de una reunión como las que se sostienen cada tres meses para tratar desde asuntos financieros hasta conflictos agrarios. En esta ocasión los puntos nodales son la amenaza de las mineras y la presentación del Estatuto Comunal, que justo servirá para normar los principios que habrán de regir para salvaguardar su cultura.
Desde Mesa del Tirador, uno de los pueblos de la comunidad Waut+a (conocida en castellano como San Sebastián Teponahuaxtlan), se vislumbran las 28 mil hectáreas que estos pueblos recuperaron entre el 2001 y 2005, y que conforman las más de 240 mil que Pedro de Haro, autoridad moral de los huicholes, logró que  se les reconocieran como tierras comunales en 1954, pues estaban invadidas por los mestizos de Huajimic y de Puente de Comatlan.  Aún con el reconocimiento permanecieron invadidas hasta que en los setenta don Trinidad Carrillo se fue a buscar a wixarikas que desde la revolución se habían ido a vivir a las orillas del río Santiago. Los convenció de regresar a ocupar sus tierras y fundaron entonces Mesa del Tirador.
Ahora, tan solo sobre el territorio recuperado de San Sebastián, pesan tres concesiones mineras para explotación de oro, plata y manganeso, por lo que, para defender sus tierra y su cultura, la asamblea decidió “que es obligación de los comuneros, comisarías tradicionales, autoridades tradicionales y agrarias, vigilar y hacer del conocimiento al órgano de representación comunal de cualquier indicio o anomalía detectada referente a la minería”.
“Se trata de que en esta asamblea se vean los problemas rezagados en nuestra comunidad. Todos tenemos la libertad de hablar, con las mismas obligaciones y los mismos derechos, pues la asamblea es de todos, no sólo de las autoridades, y es la oportunidad de sacar nuestras inconformidades”, dice uno de los oradores en el inicio de una de las tantas reuniones con las que se organizan estos pueblos para sacar sus acuerdos, señala al inicio el comisario Octaviano Díaz.
La asamblea dictamina también sanciones para los que vienen de afuera, como señala uno de los comuneros, pues “son ellos los que traen la división a la comunidad”. Por eso, acordaron sancionar a cualquier organización civil o institución gubernamental “que promueva o facilite dichas incursiones mineras; conforme al propio sistema normativo y formas tradicionales de toma de decisiones, así mismo será desconocido de manera definitiva por la comunidad”.
“Me preocupa que algunos wixárika sean cómplices de las mineras. No podemos permitirlo”, dice otro de los comuneros, al tiempo que relata que un empresario intentó comprarlo ofreciéndole la bicoca de 200 pesos por las muestras de minerales que le entregara, o para servirle de guía. “Pero yo lo rechacé y lo turné a la autoridad”, señala.
No todos los ofrecimientos son tan magros. Trascendió que una empresa canadiense ofreció 30 millones de pesos a la asamblea y 10 millones más al comisariado de bienes comunales por permitir la exploración del territorio y el establecimiento de minas.
El derecho a ser consultados es el principal argumento en su defensa, pues, advierten, es una “obligación inamovible de todas las autoridades mexicanas, consultar de manera libre previa e informada, y en su caso la obtención del consentimiento de las comunidades, sobre el uso y/o explotación de cualquier recurso natural dentro de los territorios comunales”.

martes, 28 de febrero de 2012

El Poder Judicial suspende otorgamiento de concesiones mineras en tierra wixárika


foto Arturo Campos
El pueblo wixárika obtuvo una suspensión del Poder Judicial de la Federación para que no se otorgue ningún permiso de explotación para el proyecto minero La Luz, en el municipio de Catorce en San Luis Potosí, en tanto no se resuelva el fondo del asunto planteado. La Jornada Jalisco
La comunidad huichola promovió el recurso ante tribunales federales a fin de proteger su territorio sagrado Wirikuta de las amenazas agroindustriales y minero-metalúrgicas.
Este logro en su lucha fue dado a conocer por el propio pueblo wixárika a través del sitio de Internet,Tamatsima Wa Haa, donde se hace énfasis en que se busca garantizar el respeto de los derechos humanos y la protección integral de este sitio sagrado.
“Se presentó una demanda de amparo ante el Poder Judicial de la Federación exigiendo el respeto a los derechos que el Estado mexicano se ha comprometido a proteger a nivel nacional e internacional.
“La comunidad wixárika busca la reivindicación espiritual a través de la peregrinación de sus centros ceremoniales y mediante acciones ante el Estado mexicano e instancias internacionales”, indica el comunicado.
Wirikuta, territorio sagrado de los wixaritari (huicholes), que abarca los municipios de Catorce, Charcas, Matehuala, Villa de Ramos, Villa de Guadalupe y Villa de la Paz en el estado de San Luis Potosí, fue declarado en 1994 Área Natural Protegida Sitio Sagrado Natural por el gobierno de aquel estado y cuenta con aproximadamente 140 mil hectáreas.
En este lugar, el gobierno federal ha otorgado por lo menos 38 concesiones mineras para explotar los recursos mineros, poniendo en riesgo la biodiversidad, la continuidad del ecosistema del Desierto Chihuahuense, la calidad del agua, la salud de la población y al pueblo wixárika.
El derecho territorial de los pueblos indígenas no sólo reconoce las tierras o superficies en los que los pueblos se establecen, sino que, además, contempla aquellos espacios y territorios a los que tradicionalmente tienen acceso, así como el hábitat y su entorno, esto es, la integridad de elementos naturales que conforman el ecosistema.
Wirikuta representa para la cosmogonía wixárika el lugar en donde se fundan las esencias de vida y el nacimiento del Sol, lo cual es un elemento indispensable de su identidad cultural y para su subsistencia como pueblo originario.

viernes, 28 de octubre de 2011

Exigimos respeto al territorio sagrado de Wixikuta

Marchan huicholes en el DF en defensa de las tierras sagradas de Wirikuta

Huicholes del poblado Wirikuta, en San Luis Potosí, a su llegada a la avenida Chivatito, durante la marcha que realizaron ayer del Ángel de la Independencia a la residencia oficial de Los PinosFoto Francisco Olvera

Angélica Enciso L./ La Jornada

Nueve comunidades huicholas entregaron en la residencia oficial de Los Pinos una carta dirigida al presidente Felipe Calderón, en la que le pidieron la cancelación de las concesiones mineras en Wirikuta, área natural protegida y zona sagrada de este pueblo; el freno a megaproyectos de producción de jitomate y la puesta en marcha de un proyecto alternativo para los pobladores.

Esto fue después de la marcha que realizaron la tarde de ayer del Ángel de la Independencia a la glorieta de Chivatito, donde un grupo de granaderos les cerró el paso, y sólo se permitió la entrada a una comisión que entregó el documento; después, el contingente se retiró.

La movilización de protesta por la entrega de concesiones del subsuelo de las tierras sagradas de Wirikuta a empresas mineras canadienses fue encabezada por alrededor de 200 wixárikas (huicholes), vestidos con sus pantalones blancos y camisas con bordados de colores vivos. Portaban pancartas con los nombres de sus poblados y caminaban en silencio. Detrás de ellos iban alrededor de dos mil personas, entre estudiantes, académicos y simpatizantes en general.

En la carta mencionaron que las comunidades acordaron pedirle al mandatario federal el cumplimiento de sus demandas, basadas en sus derechos constitucionales y en la palabra que usted dio de proteger nuestros lugares sagrados en el pacto Hauxa Manaka, hace tres años.

El documento está firmado por autoridades del pueblo wixárika de las comunidades San Andrés Cohamiata, San Sebastián Teponahuaxtlán, su anexo Tuxpán de Bolaños, y Santa Catarina, en Jalisco; así co- mo El Saucito, Peyotán, Zoquilpan y Guadalupe Ocotán, de Nayarit, y Bancos de San Hipólito, en Durango.

Previo a la decisión que las autoridades indígenas tomaron para venir a la ciudad de México –en un viaje que, desde sus comunidades, se prolongó por casi 24 horas–, en dos ocasiones, durante los Diálogos por la paz que se realizaron en el Castillo de Chapultepec, representantes wixárikas expusieron directamente al presidente Felipe Calderón su demanda de cancelación de los proyectos de extracción minera en el territorio sagrado, pero no obtuvieron ninguna respuesta.

Por eso, esta semana dejaron sus actividades cotidianas del semidesierto para hacer un largo viaje y caminar por estas calles, con el fin de exponer ante estudiantes, académicos y sociedad en general su inconformidad, pues el gobierno federal, a través de la Secretaría de Economía, otorgó 22 concesiones en Wirikuta, en el municipio Real de Catorce, a la firma canadiense First Majestic. La actividad de esta empresa en ese sitio, afirmaron, pone en riesgo su existencia como pueblo, ya que se trata de uno de sus centros ceremoniales sagrados.

Por la mañana realizaron una ceremonia en la pirámide de Cuicuilco y después acudieron a la Escuela Nacional de Antropología e Historia, donde participaron en una asamblea con estudiantes, académicos y trabajadores de esta institución, ante quienes expusieron el dolor que sentimos por el riesgo de que desaparezca el territorio sagrado, dijo Santos de la Cruz.

Añadió que la preocupación de este pueblo, este año, no sólo ha sido por los proyectos mineros en su zona sagrada, sino también porque la escasa lluvia provocó una baja producción de maíz. El grano es su alimento principal y lo cultivan para autoconsumo; sólo guardaron un poco para usarlo como semilla en las próximas siembras. Señalaron que esta caída en la cosecha es una señal de que tienen que mantener sus actividades ceremoniales para evitar que la situación empeore.